La verdad es que ya me había negado a redactar este post debido a que no lo hice inmediatamente ocurrido este “incidente” que me ha marcado positivamente después de todo. No me gusta redactar este tipo de cosas tan después de la fecha, porque la cosa no es la misma, falta un algo, el sentimiento un qué use yo. Pero bueno ya estoy redactando y en una pequeña parte no despreciable, lo hago para aclararle algo a una persona.
Ese día estaba muy triste, aproblemada y sola. Nunca supe que me convertiría en la burla, la verguenza y la angustia de varios. Sonreía con una cara de chica huecamente feliz, pensando que ese día sería como los otros, sólo tomar un poco de alcohol, conversar con los otros y luego a la casa, acostarse y llorar aquello que me complicaba, que simplemente no podía resumir, eran de esas pequeñas y grandes cosas a la vez, todas atacando together.
Cuando llegó el copete yo sólo compartía con otras dos chicas y cuidaba las cosas de mis compañeros. Después quedé sola, no recuerdo porqué. Vi cosas “graciosas” (o repudiables, dependiendo del lector, como jóvenes veinteañeros bajandose los pantalones para mostrar sus “vergüenzas”). Como estaba sola, ya no tenía porque fingir esa sonrisa nerviosa, mi máscara protectora, que aunque muchos no quieran reconocer, la mayoría del tiempo está. Bajé la guardia y dejé que esa sombra escondida hiciera noche el lago de las miserias, donde reposan las criaturas nocturnas. Eran olas y olas de imágenes y de nuevo estaba el Señor ese, escondido detrás del follaje, hasta que salió con su vara implacable, era el deseo desesperado de morir, dejar todo atrás y escapar.
Estaba con un tío conversando, no recuerdo bien lo que le decía. Me emborraché. Ya no era yo nunca más. Apenas una botella de cerveza…No sé cómo ocurrió. Habrá influido el hecho de llevar dos semanas comiendo muy por debajo de lo necesario? El fuerte deseo de evadirse? No lo sé y me da lata confesarlo porque otras veces había bebido botellas y botellas de cerveza sin ese resultado, tomaba ron, pisco, qué sé yo…

Qué tendrá esto de nuevo, después de todo no sería la primera vez?Es distinto, porque cuando estoy así no tengo dominio de mí misma y digo cosas que no son, que no pienso tampoco, porque las digo mal, de un modo que hiere, dejo salir mi oscuridad y quisiera tanto volver atrás…Pero sólo podría decirles a todos y todas que lo siento, que me perdonen. Me di cuenta que me quieren, aunque aquella persona me haya dicho “que nadie se preocupó de mí” las personas que a mí me importan estuvieron, se la jugaron y me doy cuenta de que no los cambio por nada, que ustedes valen oro, están conmigo aunque muchas veces sea una carga en descomposición. Por supuesto que a ti también te lo agradezco, sabes que sin ese dinero…
Casi lloro ahora porque saco este “evento” que enterré sin haberlo superado por completo. Gracias a todas, a todos. Y sí es verdad, no todos se preocuparon, mucha gente me difamó, pero es sólo gente solapada, quizá cuántas veces han estado en la misma situación y te juzgan, te condenan ¿Se creen Dios, tan elevada es su condición que pueden condenarme así de injusto?
Fue distinto también porque recuerdo con mucha suerte un 20% de todo lo ocurrido. Y le pido denuevo, con otras palabras a esa persona, que no condenes los dichos de una borracha que más que esto no puede hacer. Mira mi entera existencia. No sólo esa mancha. Soy sólo eso acaso? Y ya no quiero seguirme dando motivos para odiarme y tenerme asco.
Aún quisiera saber si me imaginé algo que pasó…Recuerdo un lugar lleno de ancianos muriendo, pudriéndose en una cama, todos de cabeza blanca o sin nada de pelo, abandonados prácticamente. Habrá sido en ese lugar al que fui llevada? Mi imaginación torcida? Un reflejo de mi condición?
Y de nuevo me ocurrió aquello. Varias horas antes de quedar en ese estado vi a un sujeto borracho pidiendo ayuda, que a diferencia de mí estaba abandonado a su suerte. Y por alguna razón, sin tener nada planeado o qué se yo, me sentí como él, me identifiqué con él, estaba en sus zapatos por un segundo, así sin entender nada, el hombre quedó en mi mente por varios minutos.Yo sólo seguí de largo. Qué podía hacer? Nunca lo supe.
Para el gusto de algunos, he pagado muy caro mi error, hasta fui avergonzada en clases, cuando una profesora alzó la voz y dijo: “Aquí hay una alumna que hizo esto y esto”, dando lecciones morales, echándome más en cara mi error.
Y como sé que no tengo control, tendré que sacar esto de raíz y aunque nadie me crea, soy yo la que me interesa que siga creyendo en sí misma: No voy a volver a tomar ni fumar y todos los etcéteras de ese tipo que me propongan. No me importa que digan que soy una exagerada, pero si no saco esto altiro se va a llevar mi vida. Sólo yo sé de qué hablo.
Espero que hayas entendido y gracias por todo, gracias porque me hiciste encontrame con mi error, analizarlo. Me perdoné más, me hago más fuerte y valoro más.
Pero no me preguntes más que si no tengo dignidad, o acaso puedes tirar la primera piedra?