No era eso. Lo sabía. Gracias.

mayo 31, 2009 at 8:18 pm (health and stuff)

Eran días de mucho calor, de mucho ocio y de mucho qué pensar. En ese entonces estaba enfocada en asuntos banales que a ninguna parte me llevarían. A pesar de que me dejé estar ciega, siempre pude ver un halo de luz que siempre me impediría tomar decisiones apresuradas que después tendrían consecuencias devastadoras. Pero quise darme el lujo de hablar de todos modos, de sacar toda la mierda que tenía encima. Sufrí mucho porque tú Aracelli, decidiste volver a la bulimia, me usaste como excusa? Era un acto de amor aquello? Lo que sé es que eso ya pasó y que me moví para que tú retrocedieras, me obligaste a estar bien y te lo agradezco como a ninguna otra persona. Después de eso decidí ir al psicólogo. No recuerdo si fue la primera o la segunda sesión, pero me dijo no creo que tengas anorexia. Lo cual fue bastante predecible, pero al parecer no le gustó mucho a mis padres que me llamaban anoréxica, enferma de cáncer, flacuchenta y muchos otros apelativos extraños que no eran mal intencionados, sólo un poco descuidados y poco empáticos. La cosa es que esa revelación terminó siendo estremecedora, ya que a mí me llevaron al psicólogo para componerme. Y yo nunca me hallé rota, pero ahora me doy cuenta de que tengo que tener mucho cuidado con lo que diga. A veces mostrar mucho conocimiento acerca de ciertos temas levanta sospechas injustificadas. En este momento mi peso-unos 63 kilos- es lo que menos me importa, al menos en el sentido banal. No me preocupa en el mismo sentido de antes y cuido mucho mi conocimiento delante de mis padres. El psicólogo me está haciendo muy bien. Pero lo curioso es que jamás hablamos acerca de la comida, posibles enfermedades y cosas así. Lo que más hace este sujeto es decirme que necesito un pololo, novio, enamorado, como sea…¬¬ En ese punto diferimos con mi psicólogo porque yo estoy en otra onda en este momento de mi vida. Ni siquiera la U juega el rol primordial.

La cosa es que  durante aquel tiempo me dediqué a analizar algunos datos conocidos acerca de la anorexia. Me leí cuatro libros.

Uno de ellos, Días perdidos de Marya Hornbacher, su historia sí que es extrema. Su peso  osciló de los sesenta y uno y veintitrés kilos y medio, desde los diez a los veintitrés años. Incluso perdió 7 centímetros de altura, ya que su deteriorado organismo llegó a devorar un trozo de su columna vertebral.

Es interesante notar que mientas más desarrollo económico, mayor es el número de personas que renuncian a comer , exponiéndose incluso, a la muerte, sin tener precisamente inclinaciones suicidas, pero creen que la mejor forma de ser, es la de no injerir un gramo de grasa, no provocar a la carne. Y a pesar de que sabe lo que es el hambre sigue reduciendo calorías y castigándose realizando maratones si es necesario para compensar las calorías innecesarias. Y de adónde viene esto? Esto deviene de que para el anoréxico la autoestima se centra en el ayuno, ya que es precisamente el ayuno lo que los llena de ese poder y control, de ese saberse no dependientes del mundo exterior, ellos saben que el resto del mundo necesita comer, pero ellos no, así encuentran su identidad y la salvación mediante el no comer, mediante la desaparición del cuerpo o fuente de pecado.

Creo que sentí aquello en esa etapa de mi vida, esa etapa en la cual pesé esos 55 kilos, no tantos meses atrás y es que cuando tienes la cagá en tu vida, tener el control de al menos los kilos que pesas es tentador y adictivo. Pero nunca me sentí bien así. Bueno y lo que ya he contado antes.

Leí Abzurdah y me pareció que es el clásico arquetipo de la anoréxica, es decir, una niña con sobrepeso que es discriminada por sus compañeros. Cielo Latini, la autora de este libro, creó “mecomoamí”, en ese tiempo, una página pro ana. Aquí las anoréxicas y no anoréxicas que admiran a estas, más conocidas como “wanna be” encuentran como más comprensión y una fuente como para “desahogarse” de tanta mierda que turba a la mente. Y hasta este punto estoy de acuerdo con que las anoréxicas tengan su espacio de expresión en la internet, y me molesta que les borren las páginas, porque como ellas mismas dicen , quién inhibe a los gorditos y sus adicciones? O los tipos infundiendo esto y aquello? Pero resulta que en la práctica estas páginas muestran a la anorexia, esta enfermedad devastadora, como un estilo de vida digno de morir por, digno de arrasar con tu familia, tus estudios, tus aspiraciones, etc, etc…Entonces muchas niñas preadolescentes encuentran tips para vomitar y hacerse mierda y no es justo! No es justo me parece…

Otro libro fue “La dieta de la muerte” de Denisse Fuentes. Esta chilena llegó a pesar menos de treinta kilos en dos etapas de su vida. Una enfermedad, la hemiparesia, la condenó a mantener regímenes extrinctos, también la presión de la madre y la familia entera por la cuestión del peso la llevó a empezar a provocarse vómitos y así se sumergió en la enfermedad. Lo que este libro deja es una reflexión que debemos realizar como país ya que esta enfermedad no está contemplada en el auge, la presidenta Bachelet se hizo la loca ante este caso que remeció al país entero. No hay atención especializada, no hay nada. Y por qué? Por qué no? Siendo que ha avanzado tanto la enfermedad…Incluso ahora algo que me llama la atención es que hay montones de trastornos alimenticios como la drunkorexia, que se caracteriza por omitir comidas para consumir más alcohol…la ortorrexia que se caracteriza por consumir alimentos saludables en exceso.

También me leí “Sin rollos” (Viviana Assadi/ Sofía Beuchat) Este libro es nada que ver con los otros, me lo leí de ociosa, ya que me dijeron tanta cosa…Pero ahora ya esta todo arreglado y se los cuento sólo por que tenía ganas, pero debí haberlo hecho antes, ahora me cuesta unir cosas que para mí están muy enterradas, ya aprendí de ellas y no necesito rememorar malos momentos. Ja1 Bueno como estaba diciendo me leí ese libro y me pareció que fue EL tirón de oreja para los gorditos que empiezan a dar cientos de excusas para justificar el sobrepeso. Generalmente aducen que son otros los que les dan comida, no son ellos los que comen; son los genes los que los hicieron gordos, no su conducta…Otra cosa interesante que encuentro cierta es que el gordo que de verdad es gordo no habla acerca de su problema, porque tiene miedo de no ser comprendido, ya que sabe que la flaca le va a dar cientos de tips y dietas que ella ya trató de seguir cientos de veces sin resultados. Y no habla! En cambio la flaca vive molestando con que su trasero está enorme, que los senos garrafales, que parecen yegua, elefanta y así pasan por el zoológico entero… Muchos gordos son alexitímicos, o sea, somatizan, hacen cuerpo los conflictos. La cabeza molesta, el colon se irrita y nunca piensan que esto tenga que ver con sus emociones…

….

Creo que mi siguiente post va a ir dedicado a todos aquellos que están estudiando para la mombusho de pregrado. Quiero seguir desglosando preguntas. Algo que me deja bastante intrigada es el hecho de que me buscan bastante para esos tips, pero no me dejan preguntas. De verdad quiero ayudar. Así que comentad, mandadme ejercicios, etcétera!!! De verdad que me parece que hace falta información detallada acerca de las pruebas del monbusho, más ahora que han cambiado tan drásticamente.

Pablo, aún no sabes la fecha de la prueba?

A ese nivel estamos, ya me imagino el nivel de estrés….

Me voy a hacer una regresión con mi psicólogo. Ahora podré saber mi relación con lo oriental con más detalle. Muchos saludos y cariños a todos.

Niños, den señales de vida? Se tiran a la prueba o no? Necesitan ayuda?

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